Motivos de Consulta

“Yo vengo solamente por un problema sexual”

Escrito por Lilian González Moscato el 12 de noviembre del 2017

Aún hoy muchas personas tienen idea de que la sexualidad es algo “aparte” de su personalidad.

Masters y Johnson, los pioneros

Tal vez hayas oído hablar de Masters y Johnson. Hasta hubo una serie exhibida en HBO sobre sus vidas y sus descubrimientos.
William Masters y Virginia Johnson fueron dos famosos sexólogos norteamericanos.
Antes que ellos hubo otros investigadores en sexología que hicieron distintos aportes pero Masters y Johnson pasaron a la Historia por pensar – y ejecutar – lo impensable en aquella época.
Estamos hablando de mediados de los años 50, los pacatos años 50 para ser más clara.
Ellos investigaron la sexualidad en un laboratorio, midiendo con aparatos todo lo que era posible medir en aquella época: Ritmo cardíaco, ondas cerebrales, etc. mientras las personas tenían relaciones sexuales en su laboratorio. Un verdadero “escándalo” académico.
Gracias a ellos se comenzó a saber qué ocurría cuando dos personas tenían sexo. A toda la serie de cambios fisiológicos que ocurrían en ese momento, la llamaron “Respuesta sexual humana.” (RSH)

Resolviendo problemas, pero no todos los problemas.

Pero había – como las hay ahora – personas con problemas sexuales. Y ellos crearon un tipo de terapia sexual con ejercicios para superar esos problemas.
El modelo de ellos operaba en gran parte a través de la Educación Sexual y – por la moral de la época – aliviaba mucho la ansiedad y en general la perturbación emocional que la gente podía sentir hacia la sexualidad ya que su investigación y el hecho de ser profesionales dedicados al tema, validaba el tener relaciones sexuales y la búsqueda de su pleno disfrute en una época en que la sexualidad recreativa – es decir buscando el placer y no como mero medio de reproducción – no era bien vista en particular en las mujeres.
Las personas experimentaban frecuentemente un conflicto moral por tener relaciones sobre todo si no estaban casadas y la sexualidad era vista como algo sórdido.
Si los/las profesionales de la Medicina y la Psicología no conocían lo que era la Respuesta sexual humana imagina la falta de educación sexual que tenía el público en general.

Pero no todos los problemas ...

Resolvieron muchos casos pero su modelo era insuficiente. Faltaba ensamblar la comprensión de cómo problemas psicológicos que no habían surgido en el área sexual de la vida de la gente sin embargo hacían impacto negativo sobre ésta.
El modelo de estos pioneros servía para personas que tenían en relación a su sexualidad, niveles de ansiedad leves o hasta moderados causados por los prejuicios, mitos e ignorancia propios de aquellos tiempos y que no tuvieran problemas de pareja o individuales importantes.

Nosotros/as y los cambios

Hemos hecho mucho camino desde Masters y Johnson.
Hoy día hay mucha información disponible en material impreso y en la web, incluso en sitios profesionales constituyendo por ello conocimiento fiable y no “macaneo libre.”
Ha habido cambios culturales notorios y tener relaciones sexuales hoy día rara vez plantea dilemas morales salvo situaciones muy especiales.

¿Y esto que me pasa cómo empezó? Las personas que consultan hoy sobre todo en la práctica privada si bien suelen carecer de alguna información, en general lo hacen porque tienen problemas que surgieron en otra área de su vida o abarcan todas las áreas de su vida y hacen impacto en su sexualidad.

¿Por qué entonces la persona plantea solamente “Yo vengo solamente por un problema sexual”?

Por distintas razones: Porque no ve las otras dificultades que tiene en el resto de su vida y/o no les ve la relación con sus problemas sexuales; porque se las “arregla” en otras situaciones pero no puede cambiar su sexualidad; porque su pareja presiona para que resuelva; porque cree que se puede tratar y resolver su problema sexual sin tocar otros aspectos de su personalidad que por diferentes razones no quiere hacer. Porque está urgida dado que está saliendo con alguien y quiere “algo rápido”; Estas son algunas de las razones, en realidad hay más que no enumero para no extenderme.

Las personas viven su vida – incluída su sexualidad - a través de su personalidad la cual se ha consolidado a través de sus experiencias de vida.
Es inevitable que sea así. La sexualidad no está separada del resto de lo que es la persona, no es algo “instintivo” (como aún cree mucha gente) que se desarrolla con independencia de lo que cada uno sea.

Comprendiéndome

Hay distintos niveles de complejidad de los problemas sexuales:
Puede que lo que más necesite una persona sea educación sexual, revisión de sus valores sexuales, información.
En un nivel un poco más complejo la persona presenta ansiedad leve u otras emociones displacenteras en niveles leves o moderados en la relación sexual.
Ya en niveles más avanzados de complejidad los problemas sexuales tienen causas muy variadas: La depresión ocasiona problemas sexuales de diferente tipo; también la ansiedad generalizada o en niveles altos, los problemas de pareja, la violencia doméstica, tener estrés laboral, abusos sexuales y no sexuales sufridos en la infancia, los trastornos de personalidad y muchos otros.
A todo esto pueden agregarse problemas de índole orgánica que obviamente si se combinan con los psicológicos dan como resultado un cuadro más complicado.

Por fortuna se ha avanzado mucho en Psicología Clínica en los últimos años y hoy día disponemos de herramientas muy eficaces. Actualmente, cuando una persona consulta por un problema sexual tiene que haber una evaluación completa de su personalidad y de sus áreas de vida para comprender en qué nivel de complejidad se ubica la dificultad planteada y poder determinar un tratamiento efectivo.